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nueve-días

Qué andarás haciendo

Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.
Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.
Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos.
Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora.

Y yo lo amo


Yo le entrego todo mi amor
Es todo lo que hago
Y si tu has visto  mi amor
Lo amarías también
Yo lo amo

El me da todo
Y tiernamente
El beso que mi amado da
Él me lo da a mi
Y yo lo amo

Un amor como el nuestro
Nunca podrá morir
Mientras tanto yo
Te tenga cerca de mí

Luminosas son las estrellas que brillan
Oscuro es el cielo
Sé que este amor mío
Nunca morirá

Y yo lo amo

Dos corazones

Bueno, no hay motivo para creer que siempre estará conmigo
Pero si no tienes fe en aquello en lo que crees
No vas a ningún lado
Como duele, nunca lo dejas ir
Porque siempre está allí para recordarte, para recordarte

Dos corazones, creyendo en una sola mente
Sabes que somos dos corazones que creen en una sola mente

Porque no hay un modo sencillo de entenderlo
Hay tanto de mi vida en ella, y es como si estuviera cegado
Y te enseña a nunca dejarlo ir
Hay tanto amor que nunca llegarás a saberlo
Puede llegar a ti da igual lo lejos que estés
Allá donde estés

Dos corazones, creyendo en una sola mente
Latiendo juntos hasta el fin de los días
Sabes que somos dos corazones que creen en una sola mente
Juntos para siempre, hasta el fin de los días

Ella sabe (sabe)
que siempre habrá un lugar especial en mi corazón para ella

Lo sabe, lo sabe, lo sabe
Sí, sabe (sabe)
Que da igual lo lejos que estemos
Sabe que siempre estoy justo a su lado

Somos dos corazones…

Me siento bien


Pájaros que vuelan alto,
Saben cómo me siento.
Sol en el cielo,
Sabes cómo me siento.

Brisa moviéndote lentamente,
Sabes cómo me siento.
Es un nuevo amanecer.
Es un nuevo día.
Es una nueva vida
Para mí,
Y me siento bien.

Peces en el mar,
Saben cómo me siento.
Río corriendo libremente,
Sabes cómo me siento.
Flor en el árbol,
Sabes cómo me siento.
Es un nuevo amanecer.
Es un nuevo día.
Es una nueva vida
Para mí,
Y me siento bien.

Libélula bajo el sol,
Sabes lo que quiero decir, no?
Mariposas divirtiéndose,
Saben lo que quiero decir.
Dormir en paz cuando el día termina.
Eso es lo que quiero decir.
Y este viejo mundo es un nuevo mundo
Y un mundo valiente
Para mí.

Estrellas, cuando brillan,
Saben cómo me siento.
Perfume del pino,
Sabes cómo me siento.
Oh, la libertad es mía.
Y sé como me siento.
Es un nuevo amanecer.
Es un nuevo día.
Es una nueva vida
Para mí.

Y me siento bien.

Horas

No queríamos dormir
nos queríamos comer el mundo
No podíamos dejar de estar a solas ni un segundo
Ida y vuelta de la cama
a la alfombra voladora
nos bastaba con dejar pasar
dejar pasar las horas

Horas, horas,
colgados como dos computadoras
Horas, horas,
meta echar carbón en la locomotora

Recorriendo aquel edén
de sólo dos metros cuadrados
¿Que será de aquel colchón, de aquel colchón tan maltratado?
Allá íbamos tu y yo
llevados por el remolino
nos dejábamos caer, caer,
caer hacia el destino

Durante horas, horas,
colgados como dos computadoras
Horas, horas,
meta echar carbón en la locomotora

No queríamos dormir
nos queríamos comer a besos
No queríamos dejar de cometer ni un solo exceso
Nos venía a saludar en el balcón la luna llena
Nos bastaba con dejar morir
dejar morir la pena

Horas, horas,
colgados como dos computadoras
Horas, horas,
meta echar carbón en la locomotora

Hold me, Thrill me, Kiss me, Kill me…


No sabes cómo lo consigues,
simplemente sabes qué consigues.

Oh, Señor, has estado robando
a los ladrones y te cogieron.
En los faros
de un coche policial
eres una estrella.

Vistiendo como tu hermana.
Viviendo como una furia.
No saben lo que estás haciendo.
Nena, debe ser arte.
Eres un dolor de cabeza.
En una maleta
eres una estrella.

No seas tímida.
No tienes que quedarte ciega.
Abrázame, estreméceme, bésame, mátame.

No sabes cómo empezaste,
simplemente sabes que lo quieres dejar.
Creyendo en ti misma
casi tanto como dudas.
eres la bomba.
Lo llevas como una imprudente
estrella.

No seas tímida.
Es un crimen llorar.
Abrázame, estreméceme, bésame, mátame.

Quieren que seas Jesús,
se ponen de rodillas,
pero quieren que les devuelvan su dinero
si sigues vivo a los 33
y estás ligando clientes
con tu crucifijo.
Eres una estrella.

(Oh, nena)

Porque no eres tímida
no tienes por qué renegar del amor.
Abrázame, estreméceme, bésame, mátame

Denso

Amanecer contigo
y diluir mi cuerpo entre tus venas,
sin luz y sin testigos
más allá de nosotros
y las aves.

Caminar por la línea,
por el hilo de araña
que separa del sueño la vigilia
y que me hace sentirte
aunque un jirón vacío nos separe,
da igual si es medio mundo o sólo un palmo.

Volátil como el humo,
denso como el incienso
que penetra en tu sangre y te envenena
con su olor novedoso,
así seremos yo
y la marca indeleble
que dejará mi piel sobre la tuya
tras el contacto eléctrico del alba,
del sudor y los besos
compartidos.


Asfíxiame sin tregua:
oprime con tus brazos
hasta que el aire que me quede dentro
se me salga del todo,
y no respire más
salvo acaso a través de lo que dé tu boca.

Asfíxiame sin tregua:
róbame cada aliento y cada prenda,
hazme pensar que gira en cada esquina
la moneda traviesa del destino,
gáname cada apuesta,
no me dejes vencer
hasta que haya perdido sin remedio.

Asfíxiame sin tregua,
porque si sobrevivo
la víctima siguiente
serás tú.