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poema

Tu recuerdo se enreda a mi alrededor

L O V E by LimpidD, Deviantart

Tu recuerdo se enreda a mi alrededor como una manta cobijándome del frío, brilla con mi cuerpo en el silencio mojado de esta tarde en la que te escribo, en la que puedo hacer nada más que pensarte y decir tu nombre en secreto, para dentro de mi boca envolviéndolo en el recinto de mis dientes, mordiéndolo hasta gastarle las letras, hasta gastar tanto nombre tuyo que me ha ido acompañando, para volver a revivirlo arrullándome yo misma con tu voz y tus ojos, meciéndome en este tiempo sin horas en que te quiero en que amo cada minuto que ha quedado impreso en mi memoria para siempre.

Gioconda Belli

Bajo el arcoiris

La has emprendido con tu plumero de estrellas y caricias contra los fantasmas que habitaban mis pulmones, mi cerebro, mi vientre, vas barriendo con un viento suave las sonrisas pegadas a mi sangre y las veo irse resignadas al lugar de los recuerdos, donde deberían haber estado ya hace días si yo no me hubiera aferrado a sus pliegues como a un árbol durante una tormenta.

acuarelados by nubeceleste, Deviantart

Sin embargo ahora estás vos y el mundo va recobrando poco a poco su redondez de naranja, su calorcito, la intimidad de su aire de calle conocida y puedo volver a reír, saltar, caerme, conociendo la cercanía de tus manos para tomarme por los hombros y acercarme allí donde late tu vida, mientras voy poniendo tierra y arena sobre caminos inciertos; haciendo el caminito de mi huella al lado de la tuya, sembrando flores, piedritas blancas, bajo el arcoiris que salió triunfante y lleno de colores después de la última lluvia.

Utopías

Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.

“Utopías”, Mario Benedetti

Esquinas

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Un hueco en tu cajón lleva mi nombre,
igual que alguna línea en tu pizarra
o el equívoco marco con mi imagen
que ya planeas colgar en la cocina.

Existen ya rincones que me atrapan
con solo recorrerlos, que han quedado
prendidos de jirones de mi cuerpo,
de mi buscarte siempre, de mi vida.

Aquí, en este paisaje de tu ausencia
al que me has invitado esta mañana
ya no puedo evitar sentirme en casa,

igual que a cada palmo en que me muevo
llega el eco reciente de tu sombra,
de la suma que haremos
de la suma que haremos cuando vuelvas.

Yo, la que te quiere

Yo soy tu indómita gacela,
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho
Yo soy el viento desatado en la montaña
y el fulgor concentrado del fuego del ocote.
Yo caliento tus noches,
encendiendo volcanes en mis manos,
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres.
Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo,
riendo la risa inmutable de los años.
Yo soy el inexplorado camino,
la claridad que rompe la tiniebla.
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía
y te recorro entero,
sendero tras sendero,
descalzando mi amor,
desnudando mi miedo.

Yo soy un nombre que canta y te enamora
desde el otro lado de la luna,
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo.
Yo soy algo que crece,
algo que ríe y llora.

Yo,
la que te quiere.

Yo, la que te quiere – Gioconda Belli, ” El ojo de la mujer”

Corazón Coraza

love like winter by emeraldiris, deviantart

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma

porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro


porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte

aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Corazón coraza, Mario Benedetti

Smile

Smile by SpyKate, deviantart

A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea

sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo

sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente

y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin deseperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía

llorar
sólo llorar

entonces su sonrisa
si todavia existe
se vuelve un arco iris.

Mario Benedetti, Arco iris


Surcos

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Hay un surco en la tierra
Que va desde tu casa hasta la mía,
Que han trazado los pasos
Que me llevaron esa vez primera
Y que tú has repetido
En estos días.

Hay un surco en el aire
Entre dos terminales que traicionan su asepsia
Para ser nuestra puerta
A los brazos del otro,
Y que con cada salto
Rasgará más profundo el horizonte
Hasta llegar a ser como una aurora,
Una marca indeleble
Y luminosa.

Hay un surco en mi alma
Que la une con la tuya,
Inseparable al punto
De ya ser una sola.
Hay un hilo de voces,
Ventanas que se abren
E inundan nuestra habitación desierta,
Y tus pasos, tus saltos
Y el límite impaciente de tu boca
Llegan hasta mi carne,
Me graban con tu nombre,
Arañan esta piel en la que vives
Y la llenan contigo.

Me miraré los surcos que me dejes ahora
Hasta el próximo roce
Que nos toque.

Exploradores

Yazgo desnuda en verdes praderas,
de esta tierra que ahora es tu casa,
esperando a sentir de nuevo tu entrega,
ese cálido aire respirado por ti y
el perfume inequívoco de tu piel.

Somos exploradores noctámbulos
entregados al descubrimiento
de territorios vírgenes llenos de
nuevos sonidos, sabores y olores.

Cantos de pájaros que anuncian
amaneceres de rostros encontrados,
transcritos a libretas rojas
donde sus letras acarrean
nuestra sangre llena de amor.

El latido de tu corazón que marca el
ritmo desenfrenado de tu respiración
sobre mi nuca,
transporta mi cuerpo a las alturas,
desde donde te observo desnudo
entre los campos de amapolas.

Hermoso sol que calientas los territorios
escarpados de mi orografía.
Paisajes que has comenzado a descubrir,
constelaciones que han iluminado los
mares salados donde nos hemos bañado.

No son necesarios rutas y planos
para nuestros cuerpos y manos,
que buscan un único sendero,
que reconocen que su único destino
es permanecer abrazados.

“Si rozas con cuidado mi lado de la cama, tal vez notes aun mi silueta grabada en el colchón… y pronto podrás sentir como mi corazón late a tu lado”

Denso

Amanecer contigo
y diluir mi cuerpo entre tus venas,
sin luz y sin testigos
más allá de nosotros
y las aves.

Caminar por la línea,
por el hilo de araña
que separa del sueño la vigilia
y que me hace sentirte
aunque un jirón vacío nos separe,
da igual si es medio mundo o sólo un palmo.

Volátil como el humo,
denso como el incienso
que penetra en tu sangre y te envenena
con su olor novedoso,
así seremos yo
y la marca indeleble
que dejará mi piel sobre la tuya
tras el contacto eléctrico del alba,
del sudor y los besos
compartidos.


Asfíxiame sin tregua:
oprime con tus brazos
hasta que el aire que me quede dentro
se me salga del todo,
y no respire más
salvo acaso a través de lo que dé tu boca.

Asfíxiame sin tregua:
róbame cada aliento y cada prenda,
hazme pensar que gira en cada esquina
la moneda traviesa del destino,
gáname cada apuesta,
no me dejes vencer
hasta que haya perdido sin remedio.

Asfíxiame sin tregua,
porque si sobrevivo
la víctima siguiente
serás tú.